Las cosas importantes en la trayectoria de una persona normalmente no vienen en el corto plazo, y en este sentido creemos que de hecho, no hay atajos.
- Paciencia & visión a largo plazo: Pensar a largo plazo hace que las personas, los alumnos, tomen decisiones más acertadas potenciando el autocontrol y evitando los atajos que normalmente no conducen sino a la satisfacción inmediata pero a la decepción consecuente.
- Renunciar a una recompensa inmediata, en detrimento de otra mejor en el futuro. No requiere una fuerza adicional de voluntad si no, por el contrario, una formulación adecuada de las opciones que hay.
- La elección apresurada de una opción universitaria o de formación puede lastrar la vida de una persona, un decisión apresurada o con urgencias, o una estrategia donde el corto plazo prevalezca sobre el largo plazo puede ser una apuesta que comporte efectos colaterales muy importantes.
- Es fundamental la perspectiva del tiempo, es decir, la capacidad de una persona para proyectarse hacia el futuro al tomar decisiones en el presente.
- No perder el foco en las acciones dirigidas al gran objetivo. Saber por qué lo hacemos es esencial. Saber que hay acciones en el corto plazo que ayudan a la consecución de las de largo plazo. Saber encontrar el equilibrio entre los pequeños hitos y las grandes consecuciones es fundamental para pasar de acciones aisladas al impacto en nuestra vida personal y en sociedad.

